React es la librería más extendida para construir interfaces de usuario en la web y, gracias a React Native, también en aplicaciones móviles. La desarrolló Facebook (hoy Meta) y la liberó en 2013 con una idea sencilla: describir la UI como una función del estado, dejar que React calcule las diferencias entre el árbol actual y el siguiente, y actualice solo lo necesario en el DOM real.
La unidad básica son los componentes, funciones que devuelven JSX. Los hooks (useState, useEffect, useMemo, useContext, useReducer) permiten encapsular lógica con estado y efectos secundarios sin clases ni herencias complejas. Sobre esa base nacen patrones como render props, suspense, server components o concurrent rendering que React 18 y 19 han ido introduciendo de forma gradual.
React no es un framework completo: deja fuera del core el enrutado, la persistencia o la obtención de datos. Esa decisión empuja al uso de meta-frameworks como Next.js o Remix para sitios server-rendered, o de Vite con React Router para SPAs. Para datos del servidor el estándar es TanStack Query (React Query) y para estado global Zustand, Redux Toolkit o Jotai.
En 10Code usamos React para dashboards de cliente, portales internos, productos SaaS y front-ends desacoplados de APIs Laravel o Node. Combinado con TypeScript estricto, Vite y Tailwind, es la base de la mayoría de nuestros productos web modernos: rápido de iterar, fácil de testear y con un mercado enorme de talento.
En 10Code llevamos más de una década aplicando estas tecnologías a productos reales. Si quieres comentarnos tu caso, escríbenos y te respondemos personalmente.
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